Si bien la mayoría son vivíparos, ciertos mamíferos muy primitivos, pertenecientes al grupo de los monotremas, como el ornitorrinco y el equidna de Australia, son ovíparos ( nacen de huevos ). Estos animales tienen pelos y amamantan a sus crías; si embargo, ponen huevos muy grandes con cáscara.
Cuando los huevos se abren, dos semanas después de haber sido puestos, las crías se alimentan de la leche materna.
Los marsupiales, como el canguro, la zarigüeya y el koala, se diferencian del resto de los mamíferos porque las crías nacen pequeñas y muy pocas desarrolladas. Por eso, deben permanecer varios meses en una bolsa protectora especial, situada en el abdomen materno, llamada marsupio, en cuyo interior se encuentran las mamas. Allí continúan unidas a un pezón, del que se alimentan succionando leche, hasta que alcanzan su desarrollo completo.
“El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tienen en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor no pasará jamás.” 1Corintios 13:4-8
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